Te voy a confesar algo: cuando empecé a jugar HumanitZ, gasté munición como si las balas crecieran en los árboles. Error de novato. A las pocas horas entendí la lección que todo superviviente aprende por las malas: en este juego, pasarás la mayor parte de tus combates sin disparar una sola bala.
¿Por qué? Simple. Las armas cuerpo a cuerpo son más fáciles de conseguir, no hacen ruido (y créeme, el ruido aquí es una sentencia de muerte) y son lo bastante potentes para derribar a casi cualquier zeek con unos pocos golpes bien colocados. Mientras la munición escasea y cada disparo atrae a media horda hacia tu posición, tu arma de mano nunca te pide recargar.
Ahora bien, no todas valen lo mismo. Después de muchas horas de partida, muertes absurdas y experimentos que no le recomiendo a nadie, esta es mi lista de las que realmente marcan la diferencia.
La Katana
Si la encuentras, hazla tuya. La comunidad la considera el arma cuerpo a cuerpo definitiva del juego: cortes rápidos, letales y elegantes. No es fácil de conseguir, pero vale cada minuto de búsqueda.
El Machete
El hermano menor de la katana. Es mucho más común y cumple de sobra mientras persigues a la reina de las hojas. Un compañero fiel para las primeras semanas de supervivencia.
El Bate con Clavos
Toma un bate de béisbol normal, agrégale clavos, y tendrás una de las mejores armas del juego: nada rara de encontrar o fabricar en su versión improvisada, y con un alcance fantástico. Además tiene una ventaja táctica que los veteranos conocen bien: los golpes contundentes sirven contra los zombis que se arrastran por el suelo, algo que otras armas no pueden hacer.
La Lanza con Cuchillo
Los jugadores veteranos la adoran por una razón concreta: golpea y se recupera muy rápido, sin ese pequeño retardo de otras armas que los zeeks aprovechan para contraatacarte. También permite eliminar zombis sigilosamente atacándolos por la espalda. ¿Su debilidad? No la lleves a peleas contra grupos grandes, y ten presente que no puede apuntar hacia abajo contra los que se arrastran.
El Hacha y el Crowbar
Los todoterreno del apocalipsis. Ambos hacen doble función: arma y herramienta en un solo espacio de inventario. Golpean fuerte y te sirven para talar, romper o abrir. Si tu mochila va llena, son la elección inteligente.
El Madero con Clavos
El arma de los primeros días. Un trozo de madera y diez clavos: eso es todo lo que necesitas para fabricar el arma que te salvará las primeras horas. Su durabilidad es baja, pero un buen golpe a la cabeza basta para acabar con la mayoría de los enemigos, y si se rompe, simplemente fabricas otra.
Tres consejos que valen más que cualquier arma
Apunta siempre a la cabeza: es la forma más rápida de terminar cualquier pelea. Ataca dos veces seguidas contra enemigos blindados o grandes: la segunda estocada rápida puede frenar su contraataque en seco. Y prueba la cámara con vista cenital: te ayuda a calcular mejor la distancia con el zeek para conectar los golpes.
Nuestro arsenal ideal
¿La combinación ganadora? Katana o bate con clavos como arma principal, una lanza para eliminar enemigos en silencio, y un hacha que haga doble turno como herramienta. Con eso en la mochila, la horda dejará de ser una amenaza... y empezará a ser tu entrenamiento diario.